Su hija murió al nacer, pero 9 años después la mira en un parque


Se relata la historia de unos padres on mucha ilusión, ellos son Gabriel y Mariana, quienes habían recibido la buena noticia que Mariana estaba esperando un bebé, por supuesto que esto los emocionó mucho, Mariana estaba que no cabía de alegría y más por ser madre primeriza, ella notaba todo el proceso del embarazo, cómo iba cambiando su cuerpo cada día y lo disfrutaba todo en compañía de su esposo Gabriel, quien se encargó de comprar absolutamente todo lo que un bebé llegara a necesitar y es que la llegada de un bebé como todos saben es una bendición y traer mucha alegría al hogar, aparte de todo sería el nuevo integrante de una gran familia.

Cada que acudían al médico lo hacían con normalidad, los chequeos, ultrasonidos, pataditas del bebé, etc. Todo esto se fue haciendo de manera tranquila y con una felicidad porque cada día era más cercano el gran día para conocer al bebé.

Este día llegó gracias a que las contracciones avisaron que era el momento, inmediatamente Mariana y Gabriel fueron al hospital para que ella fuera atendida, pero no sabía lo que le esperaba, algo que ninguna madre quisiera que le pasara.

El procedimiento transcurrió normal, ella pasó a la sal de parto, su pequeña bebé llamada Romina nació rápidamente y sin ningún problema, el instinto de Mariana cuando tuvo a Romina por primera vez fue de protegerla completamente, pero horas más tarde todo esto se cayó como si alguien derrumbara un castillo de arena.

Transcurrieron tres horas desde que Mariana había dado a luz, Gabriel y ella estaban esperando a que la enfermera trajera a Romina, pero el médico cuando llegó les dijo:

Lo sentimos señores, su bebé ha muerto

Esto les causó un gran impacto a la joven pareja, fue como si el mundo se les viniera encima, no sabían cómo reaccionar ante la situación, pensando que habían hecho algo mal en el proceso y los habían tomado por sorpresa, esto era la noticia más terrible del mundo.

Los doctores les comentaron que la niña había dejado de respirar y que no pudieron hacer más para poderla salvar. Después de eso tuvieron que hacer todo el funeral, los padres estaban destrozados por dentro, algo que no se le desea a nadie.

Los años pasaron y ambos no dejaban de pensar en su pequeña hija Romina, después de eso nada volvió a ser igual, Mariana siempre caminaba por el parque y se imaginaba jugando con su hija compartiendo grandes momentos.

9 años después algo increíble sucedió.

Mariana estaba caminando por el mismo parque, vio a una pequeña e inmediatamente llamó su atención, instintivamente supo que esa niña era su hija, se parecía mucho a su padre y esto la hizo pensar que era su hija. Tenía tanto parecido, ella no sabía lo que estaba pasando, solo quería ir y abrazarla, pasaron 9 años y vio a muchas niñas sin sentir lo que estaba sintiendo en ese momento.

Ella no se acercó, pero la niña le soltó una pequeña sonrisa que al parecer las conectó, ahí fue cuando decidió ir con Gabriel para contarle todo e investigar lo que había pasado en realidad. Fueron al hospital y transcurrieron varios meses hasta que encontraron el registro del nacimiento de Romina, ahí fue cuando todo cambió.

Efectivamente, Romina no estaba muerta, se produjo una confusión entre dos bebés recién nacidas a la misma hora, las enfermeras cometieron un error terrible, lo corroboraron con un examen de sangre a la pequeña niña que falleció 9 años antes.

Lo sentimos señores, pero ha ocurrido un error

Eso fue todo lo que dijo el director del hospital, un error que les costó 9 años de sufrimiento.

Sus palabras siguen retumbando en mis oídos, no puedo creer cómo es posible que esto haya ocurrido. Me siento muy confundida, pues en un abrir y cerrar de ojos nos destrozaron la vida y de la misma forma ahora me han hecho la mujer más feliz

Dijo Mariana.


via: www.motherofcat.com

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